Sin sorpresas en el camino. Cinco pasos claros.
Antes de escribir una línea de código sabemos qué se entrega, cuándo y quién hace qué. Tú marcas prioridades; nosotros construimos con el alcance por escrito.
De un proceso que duele a un producto que opera.
01 · 1–2 semanas
Descubrimiento
Revisamos el proceso con quien lo opera: dónde se va el tiempo, qué conocimiento exige y qué sistemas intervienen.
02 · 1–3 semanas
Diseño de solución
Definimos qué se construye y cómo sabremos que está listo. Si lleva agentes, qué hace cada uno y qué requiere aprobación.
03 · 4–16 semanas
Desarrollo
Ciclos cortos con entregas visibles, probadas sobre casos reales de tu operación y no sobre un ejemplo de demostración.
04 · 1–2 semanas
Despliegue
Puesta en producción con permisos, registro de actividad y plan de contingencia, con tu equipo listo para operarlo.
05 · Continuo
Soporte y evolución
Medimos el proceso, ajustamos y ampliamos el alcance conforme el resultado lo justifique.
El alcance se acuerda antes, no se descubre después.
- Empezamos por un proceso acotado con una métrica de éxito acordada, no por un contrato amplio.
- El alcance, el precio y los tiempos quedan por escrito antes de construir.
- Ves avances sobre tu propia operación, no una demostración con datos inventados.
- Si la solución correcta no necesita IA, lo decimos y construimos lo que sí resuelve.
Cuéntanos qué proceso quieres transformar.
Describe cómo se resuelve hoy, qué sistemas intervienen y cuánto tiempo consume. Con eso revisamos si hay caso para un piloto y qué alcance tendría.
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